Categoría: Tips de Walter Cornejo

Causales de AMONESTACIÓN y EXPULSIÓN

REGLA XII:
Causales de AMONESTACION:
Un jugador que se encuentre dentro del terreno durante el desarrollo del juego podrá ser amonestado si comete una de las siguientes infracciones:
1. Ser culpable de conducta antideportiva.
2. Desaprobar con palabras o acciones.
3. Infringir persistentemente las Reglas de Juego.
4. Retardar la reanudación del juego.
5. No respetar la distancia reglamentaria en un saque de esquina, tiro libre o saque de banda.
6. Entrar o volver a entrar en el terreno de juego sin el permiso del árbitro.
7. Abandonar deliberadamente el terreno de juego sin el permiso del árbitro.
Si el jugador en cuestión es un sustituto o un jugador sustituido, podrá ser amonestado si comete alguna de las siguientes infracciones:
1. Ser culpable de conducta antideportiva.
2. Desaprobar con palabras o acciones.
3. Retardar la reanudación del juego.
El significado de conducta antideportiva ha sido tema de discusión a lo largo de la historia. Uno de los más conocidos es cuando un jugador se quita la camiseta al momento de festejar un gol. Si la camiseta se pone por encima de la cabeza o se quita, se considera conducta antideportiva y es merecedor de una tarjeta amarilla. Tratar de engañar al árbitro para que este tome una decisión errónea se considera conducta antideportiva, y deberá ser amonestado.
Causales de EXPULSION:
Un jugador (titular, sustituto o sustituido) podrá ser expulsado si comete alguna de las siguientes infracciones:
1. Ser culpable de juego brusco grave.
2. Ser culpable de conducta violenta.
3. Escupir a un adversario o a cualquier otra persona.
4. Impedir con mano intencionada un gol o malograr una oportunidad manifiesta de gol (esto no vale para el guardameta dentro de su propia área penal).
5. Malograr la oportunidad manifiesta de gol de un adversario que se dirige hacia la meta del jugador mediante una infracción sancionable con tiro libre o penal.
En este punto y como tantas reglas, es el árbitro quien interpreta qué es una posibilidad manifiesta de gol (popularmente llamada “último recurso”), pero la FIFA lo asiste en las “directrices”.
1) “La distancia entre el infractor y la meta”.
2) “La probabilidad de mantener o controlar el balón”.
3) “La dirección del juego”.
4) “El lugar y el número de jugadores defensores”.
6. Emplea lenguaje ofensivo, grosero u obsceno y/o gestos de la misma naturaleza.
7. Recibir una segunda amonestación en el mismo partido.

Tiro Libre Directo e Indirecto

Se considera un TIRO LIBRE DIRECTO al equipo adversario, si un jugador comete una de las siguientes SIETE (7) infracciones de una manera que el árbitro considere IMPRUDENTE, TEMERARIA ó con el USO DE FUERZA EXCESIVO:
1. Dar o internar dar una patada a un adversario
2. Poner o intentar poner una zancadilla a un adversario
3. Salta sobre un adversario
4. Cargar sobre un adversario
5. Golpear o intentar golpear a un adversario
6. Empujar a un adversario
7. Realizar una entrada a un adversario
Se concederá asimismo un TIRO LIBRE DIRECTO al equipo adversario si un jugador comete una de las siguientes TRES (3) infracciones:

1. Sujetar a un adversario
2. Escupir a un adversario
3. Tocar el balón deliberadamente con las manos (se exceptúa al guardameta – arquero dentro de su propia área penal)

El Tiro Libre Directo se lanzará desde el lugar donde se cometió la infracción

TIRO PENAL
Se considerará un tiro penal si un jugador comete una de las DIEZ (10) infracciones antes mencionadas dentro de su área de penal independientemente de la posición del balón, siempre que este último esté en juego.

Se considerará un TIRO LIBRE INDIRECTO al equipo adversario si un guardameta – arquero comete una de las siguientes CUATRO (4) infracciones dentro de su propia área penal:
Tardar más de SEIS (6) segundos en poner el balón en juego después de haberlo controlado con sus manos
Vuelve a tocar el balón con las manos después de haberlo puesto en juego y sin que cualquier otro jugador lo haya tocado.
Toca el balón con las manos después de que un jugador de su equipo se lo haya cedido con el pie.
Toca el balón con las manos después de haberlo recibido directamente de un saque de banda lanzado por un compañero.
Se concederá asimismo un TIRO LIBRE INDIRECTO al equipo adversario si un jugador, en opinión del árbitro:
Juega de forma peligrosa
Impide que el guardameta – arquero pueda sacar el balón con las manos
Comete cualquier otra infracción que no haya sido anteriormente mencionada, por la cual el juego sea interrumpido para amonestar o expulsar a un jugador.
El Tiro Libre Indirecto se lanzará desde el lugar donde se cometió la infracción

Se entiende por:

IMPRUDENCIA:
Es cuando un jugador muestra falta de atención o consideración al jugar contra un adversario, o que actúa sin precaución.
No será necesaria una sanción disciplinaria adicional si la falta se considera imprudente.

TEMERARIA:
Significa que el jugador realiza la acción sin tener en cuenta el riesgo o las consecuencias para su adversario.
Un jugador que actúa de manera temeraria deberá ser amonestado.

CON USO DE FUERZA EXCESIVA
Significa que el jugador se excede en la fuerza empleada, corriendo el riesgo de lesionar a su adversario.
Un jugador que emplea fuerza excesiva deberá ser expulsado.

Cargar sobre un adversario
La acción de cargar sobre un adversario representa una pugna por un espacio utilizando el contacto físico, pero sin utilizar los brazos o los codos y mientras el balón se encuentra a distancia de juego.
Constituye infracción el cargar sobre un adversario:
De manera imprudente
De manera temeraria
Utilizando fuerza excesiva
Sujetar a un adversario
El hecho de sujetar a un adversario incluye también la acción de extender los brazos para evitar que el adversario se adelante o eluda al infractor, utilizando las manos, brazos o el cuerpo.
Si un defensor comienza a sujetar a un adversario fuera del área penal y continua sujetándolo dentro de la misma, el árbitro concederá un tiro penal.
RECOMENDACIONES PARA LOS ÁRBITROS:
Deberán intervenir oportunamente para tratar con firmeza la infracción de sujetar al adversario, especialmente dentro del área penal, en los saques de esquina y los tiros libres.
En estas situaciones, el árbitro deberá:
Advertir a todo jugador que sujete a un adversario antes de que el balón esté en juego
Amonestar al jugador si continua sujetando al adversario antes de que el balón esté en juego
Conceder un tiro libre directo o un tiro penal y amonestar al jugador si la infracción ocurre después de que el balón se encuentre en juego.

La finalidad del fuera de juego


¿Cómo y por qué apareció en la práctica del fútbol una costumbre tan extraña? La Teoría del Fútbol nos lo descubre: El fuera de juego se creó para impedir el pase adelantado y organizar la defensa, obligando al portador de la pelota a encontrarse con un defensor antes de tirar a puerta. Está por tanto relacionada con el juego de marcaje intrínseco a los juegos deportivos de oposición. Al contrario de la primera versión de 1863, creada por la costumbre, las modificaciones sustanciales de 1866 y 1925 se introdujeron sin ninguna base experimental y trajeron muchas consecuencias que no podían preveer sus autores

Regla antigua (1863)

La regla antigua o regla de 1863 proviene de los orígenes del fútbol reglamentado, cuando se acostumbraba a declarar a un jugador en “fuera del juego” si se situaba por delante del balón (compárese con el actual fuera de juego del rugby — juego que tiene los mismos orígenes que el fútbol), esto es, entre el balón y la portería contraria. Esta regla antigua no era universal — originalmente, las Reglas de Sheffield no tenían fuera de juego, y jugadores conocidos como kick throughs se podían posicionar permanentemente cerca de la portería de los oponentes al no conocer tal regla. La regla antigua del fuera de juego fue recogida en el primer reglamento de la Football Association de 1863, mas fue modificada sustancialmente tres años más tarde.

«Un atacante se halla en fuera de juego si se encuentra más cerca de la línea de meta que el balón.» (1863)

 

Regla clásica (1866)

La regla clásica, regla de 1866 o regla de “tres oponentes” sustituyó en el reglamento de la Football Association a la regla antigua sólo tres años después de la incorporación de ésta última. Según ella, un jugador estaba en fuera de juego si se encontraba más cerca de la línea opuesta que el balón y el antepenúltimo adversario, lo que quiere decir que el jugador se encontraba más adelantado que todos los jugadores oponentes menos dos. Dicho de otra forma, un jugador estaba en posición legal si tenía a tres oponentes o más ante sí. La regla clásica fue una adaptación de la de las Reglas de Cambridge, que estipulaba cuatro jugadores o más.

La gran novedad de la regla clásica es que permitía, en las circunstancias determinadas por ella, pasar a un compañero más adelantado que el balón. Ello provocó un desconcierto inicial entre los jugadores hasta que floreció el juego combinativo que culminó en el sistema clásico (también llamado sistema o formación piramidal) con dos zagueros, tres centrocampistas y cinco delanteros. De los dos zagueros, el más adelantado es el que determinaba la línea de fuera de juego. Este sistema clásico condicionado por la regla clásica ofreció un fútbol vistoso durante cincuenta años,4 hasta que en 1925 se modificara sustancialmente la regla.

«Un atacante se halla en fuera de juego si en el momento del pase se encuentra más cerca de la línea de meta que el balón y el antepenúltimoadversario a la vez» (1866).

 

Regla actual (1925)

La regla actual, regla de 1925 o regla de “dos oponentes” sustituyó a la regla clásica (1866) en 1925 y sigue en su esencia en vigor hasta ahora. En aquel año, la liga profesional de fútbol inglesa consideró oportuno debilitar la regla clásica para fomentar un fútbol de más goles. Recordemos que, según la regla actual, un jugador se encuentra en posición de fuera de juego si se encuentra más cerca de la línea opuesta que el balón y el penúltimo adversario, lo que quiere decir que el jugador se encuentra más adelantado que todos los jugadores oponentes menos uno. En relación a la regla clásica, se cambió la palabra antepenúltimo por la palabra penúltimo.

En efecto, el cambio súbito a la regla de los “dos oponentes” desequilibró masivamente el sistema de defensa practicado hasta entonces y llevó a un incremento inmediato en la cantidad de goles anotados. Se marcaron 4.700 goles en 1.848 partidos de fútbol de liga inglesa en los años1924-25. Esta cantidad se elevó a 6.373 goles con el mismo número de partidos en la liga 1925-26.

«Un atacante se halla en fuera de juego si en el momento del pase se encuentra más cerca de la línea de meta que el balón y el penúltimo adversario a la vez.» (1925)

En 1990 la regla se modificó levemente para considerar que un atacante en línea con el penúltimo oponente no se encontraría en situación de fuera de juego. Este cambio fue parte de un movimiento general de las máximas autoridades del deporte para favorecer el fútbol atacante y permitir que el juego se desenvolviera con más libertad.

En 2003, la FIFA publicó unos consejos más restrictivos para penalizar los fueras de juego, de modo que se favoreciera el juego atacante. De esa manera, un jugador en una posición de fuera de juego no se penaliza siempre, sino que dependerá de sus acciones y posición. Con esta modificación, los atacantes ya no serían penalizados si se encuentran en una posición de no-fuera de juego aunque tuvieran a un compañero de equipo en posición de fuera de juego, siempre y cuando éste se encuentre en actitud pasiva. Esto ha permitido que se marquen más goles a través de pases legítimos desde la defensa.

 

Reflexión

En el sistema moderno explicamos que el método de defensa no se puede basar en la Regla de fuera de juego de 1925, actualmente vigente. Ésta, al contrario de las anteriores, la de 1863 y la de 1866, ya no cumple una función estratégica en el juego de marca. Es meramente un recurso táctico del que se puede valer un defensor en alguna situación. Si el fuera de juego se inventó como método estratégico de defensa, y ahora ya no cumple esa función: ¿Por qué no se proclama la abolición de la Regla?.

La Regla de 1925 es una trampa para los propios defensores. Una gran cantidad de goles son encajados por estar los defensores más pendientes del fuera de juego que por marcar debidamente. Así mismo, pensemos en la cantidad de injusticias y polémicas que evitaríamos con la supresión del fuera de juego, así como en el posible ahorro de jueces de línea. Los temores de consecuencias imprevistas son infundados: la Teoría del Fútbol demuestra que el sistema moderno converge hacia un equilibrio estratégico sin basarse en la Regla del fuera de juego, por lo cual ésta es obsoleta.

Pero, la supresión del fuera del juego, ¿no sería un retorno al juego primitivo? Pareciera que no. La gran diferencia entre antaño y ahora es el haber descubierto por experiencia la colaboración en el juego. Ya no es necesario valerse de una regla para marcar estratégicamente. En el sistema moderno, el juego de marcaje lo realizan conscientemente todos los jugadores del mismo equipo en colaboración.

Tocar el balón con la mano


Existen 2 errores de interpretación muy comunes que tanto jugadores, como suplentes, cuerpo técnico o bien espectadores en general comenten a solicitar una falta por “mano”.

El primero es considerar que la mano es falta (o penal, si se produce dentro del área), en virtud de lo clara que sea la infracción. Se oyen comentarios del tipo “el balón da claramente en el brazo” o “el brazo estaba claramente separado del cuerpo”, como razones taxativas y determinantes de una infracción que debería haberse señalado.

El segundo tipo de argumento se expresa con frases como “es penal porque corta el juego”, o “hay que sancionarla porque, si no hubiera sido mano, hubiera sido gol.”

La realidad es que, de acuerdo con el reglamento, la primera de estas razones muestra una condición necesaria, pero no suficiente, para que la mano constituya infracción.

 

La segunda es directamente irrelevante: una mano será falta o dejará de serlo exactamente igual si el balón va hacia el arco o al saque de banda, hacia atrás o hacia adelante. El destino de la pelota no tiene ninguna importancia –en cuanto a que la acción sea infracción o no- como no lo tiene que si no hubiera habido mano habría sido gol, pase decisivo, o nada en absoluto. Sencillamente, estas circunstancias no influyen en que la acción sea punible o no.

El reglamento, en su regla XII, lo deja bien claro:

Tocar el balón con la mano implica LA ACCIÒN DELIBERADA de un jugador de tocar el balón con las manos o el brazo. El árbitro deberá considerar las siguientes circunstancias:

1. el movimiento de la mano hacia el balón (no del balón hacia la mano).

2. la distancia entre el adversario y la mano (balón que llega de forma inesperada).

3. la posición de la mano no presupone necesariamente una infracción

4. tocar el balón con un objeto sujetado con la mano (como vestimenta, canillera, etc) constituye una infracción.

5. golpear el balón con un objeto lanzado (un botín, canillera, etc) constituye una infracción.

Por lo tanto, solo el árbitro y de acuerdo a su criterio, interpretará que un jugador ha tocado el balón con las manos o el brazo, si considera que lo ha hecho en forma DELIBERADA o VOLUNTARIA.

Muchos factores pueden intervenir en la decisión de señalar falta o no: si el jugador está de cara o girado, si el movimiento se realiza instintivamente para protegerse, etc etc … lógicamente, el árbitro jamás conocerá los procesos mentales del jugador, pero debe interpretar todos los indicios a su alcance para decidir lo único importante: si el futbolista ha tocado deliberadamente el balón con la mano.